Fuente del quotéo:
http://www.tarreo.com/

El
sueño de Naoki Yasuda, de 46 años, se había hecho realidad. Al fin
había encontrado a quien podría haber sido ser el amor de su vida; al
fin había encontrado un salvavidas en el infinito océano de la soledad.
Una mujer tokiota de 34 años, Sakura Yoshikawa. A unos días de
encontrarse en un sitio de citas para solteros en la Red, a mediados de
septiembre de 2009 ambos se conocieron en persona; resultó que Yoshikawa
no era tan bonita como en la foto... de hecho era medio fea, y ese
mismo día, ella le contó su triste historia: sus deudas no sólo la
estaban obligando a abandonar sus clases de cocina, sino que ya la
estaban corriendo de su departamento por no pagar la renta. Así que
después de que ella le confesara sus profundos deseos de formar una
familia y tener hijos, Yasuda comenzó a hacerse cargo de su futura
esposa: transfirió 2.5 millones de yenes ($27,700 USD) a la cuenta de la
mujer y pagó los gastos de la mudanza de Tokio a Chiba para que, el 19
de septiembre de 2009, comenzaran a vivir juntos una nueva vida. Si bien
Yoshikawa no era una modelo, se esmeraba por atender a Yasuda: cocinaba
delicioso y todo el día le preparaba pollo frito, pasta, pastelillos y
té, sin que Naoki tuviera que pedírselo; y teniendo su departamento todo
el tiempo limpio y reluciente, pensó que sería la esposa perfecta. Y
vivieron felices para siempre. No es cierto. Vivieron felices hasta el
25 de septiembre de 2009, cuando la policía arrestó a la mujer por ser
sospechosa del homicidio de un hombre que fue encontrado sin vida dentro
de su auto un mes antes. Y así comienza la aterradora historia de Kanae
'la viuda negra' Kijima Vs. los foreveralone.
El primer arresto
Tras
el arresto de Yoshikawa, se destapó una macabra coladera, comenzando
por revelar su verdadero nombre: Kanae Kijima, oriunda de Hokkaido, se
mudó a Tokio a estudiar la universidad, pero la abandonó al poco tiempo;
lo que le extrañaba a sus vecinos y conocidos era cómo podía vivir en
Meguro, una de las zonas más lujosas de Tokio, pagando de renta ¥90,000
JPY ($1,100 USD) al mes, dado que, en apariencia, no hacía absolutamente
nada de provecho. Y en realidad sí lo hacía, aunque no de la forma
legal. Kijima se dedicó a estafar a por lo menos diez personas en el
sitio de subastas de
Yahoo! Japan, obteniendo alrededor de ¥1.3
millones JPY ($16,000 USD), por lo que en 2003 fue arrestada y
sentenciada a pasar dos años y medio en prisión, aunque al final se le
castigó con cinco años de libertad condicional. Y en cuanto la cumplió,
Kijima comenzó su carrera como asesina serial.
El prometido anterior
Al
momento de su arresto en septiembre de 2009, Kijima era sospechosa del
asesinato de Yoshiyuki Oide, de 41 años, que fue encontrado sin vida el 6
de agosto de 2009 en Fujimi, Saitama, en un estacionamiento, dentro de
un auto rentado. Aparentemente Oide se suicidó al encerrarse en el coche
y encender carbón, lo que le provocó hipoxia por intoxicación por
monóxido de carbono (un método bastante popular entre los que buscan ir
al más allá sin tanto dolor). El hallazgo de inmediato despertó
sospechas, ya que las llaves del coche no estaban en la escena del
crimen, por lo que se abrió una investigación y se realizó una necropsia
al cadáver: la investigación reveló que 5 millones de yenes ($61,200
USD) habían sido retirados de la cuenta de Oide días antes de su muerte,
y la necropsia encontró rastros de sedantes en su cuerpo. La historia
de Oide no era muy diferente a la de Yasuda: empleado, solitario, en
busca de una esposa en los sitios de Internet conocidos en japonés como
konkatsu sites
(abreviatura de la palabra 'kekkonkatsudou', que significa 'buscar
esposo o esposa'). Era descrito por sus conocidos como tímido, tonto y
solitario, y tenía un blog con fotografías de figuras de tanques para
armar, donde, unos días antes de morir, escribió su última entrada,
diciendo "a los 41, al fin encontré a alguien; conoceré a su familia y
ya no voy a tener tiempo para bloguear aquí. Tenemos planes de comprar
una casa y empezar una nueva vida". Pidió vacaciones para realizar un
viaje prenupcial de tres días con su misteriosa prometida y jamás se
volvió a saber de él, aunque algunos testigos lo vieron por última vez
con Kijima, su prometida, lo que ayudó para tener una descripción física
de la sospechosa.
Los primeros tres
La investigación
sobre cómo Oide dio con Kijima llevó a la policía a relacionar este
crimen con otro reciente, que había ocurrido el 15 de mayo de 2009.
Kenzo Ando, un pensionado de 80 años, de Noda, Chiba, falleció ese día
cuando se incendió su casa. Un total de ¥1.8 millones JPY ($22,000 USD)
habían sido retirados de su cuenta de banco días antes y el resultado de
su necropsia mostró rastros de sedantes. Al parecer Ando había
contratado los servicios de una enfermera, con quien se le había visto y
cuya descripción coincidía con la de la prometida de Oide. Entre los
restos de la vivienda se encontraron también tabiques y piezas de
carbón. Se rastreó el primer contacto que Ando tuvo con su enfermera y
resultó que fue en un konkatsu site. La evidencia abrió la hipótesis de
un modus operandi y esto llevó a la policía a desempolvar un viejo caso
sin resolver, que había ocurrido en 2007. El 6 de agosto de aquel año,
Sadao Fukuyama, de 70 años, fue encontrado sin vida en su casa, en
Matsudo, Chiba, por intoxicación con monóxido de carbono. Los amigos de
la víctima detallaron más sus últimos días, relatando que el señor había
conocido en un konkatsu site a una misteriosa chica que inició una
relación con Fukuyama; él les contaba que quería ayudar a la chica, ya
que tenía problemas económicos y ya no podía pagar sus estudios de
música debido a que era huérfana. Fukuyama accedió a darle ¥3.2 millones
de yenes ($39,300 USD) para que cubriera sus colegiaturas, a cambio de
que ella lo visitara una vez al mes. En algún momento, la misteriosa
chica logró que Fukuyama pusiera a su nombre su cuenta de banco, que
tenía alrededor de 75 millones de yenes ($910,000 USD), antes de morir
envenenado. Aunque se pensó que se había suicidado, su muerte fue una
sorpresa para sus vecinos, que además de que no encontraban una razón
para que Fukuyama se quitara la vida, no aceptaban la versión de que la
misteriosa chica lo hubiera asesinado como parte de su plan para
estafarlo, ya que "él era muy precavido y cuidaba mucho sus ahorros,
además era muy listo y no habría sido engañado fácilmente".
Aparentemente este primer golpe jugoso ayudó para que Kijima viviera
cómodamente, permitiéndole alejarse de la vista de todos, hasta febrero
de 2009 cuando, quizás porque se le acabó el botín, tuvo que volver a la
acción, asesinando a otra víctima sacada de un konkatsu site, Takao
Terada, de 53 años, a quien encontraron muerto en su hogar en Ome,
Tokio, con los dos factores comunes: intoxicación por monóxido de
carbono, rastros de sedante y la cuenta de ahorros vacía.
La evolución
Naoki
Yasuda no podía creer las acusaciones en contra de su prometida, pero
tras su arresto comenzó una investigación profunda que llevó a la
policía a descubrir que Kijima nunca dejó de estafar después de su
arresto en 2003, sino que, en realidad, había cambiado de víctimas. Su
método era entrar a los konkatsu sites y crear un perfil con fotos de
ella misma, pero alteradas, tomadas de ciertos ángulos o recortadas a
fin de mostrar una imagen atractiva; al parecer ella se empezó a dar
cuenta de que quienes aceptaban fácilmente a dar información de más,
como dar números de teléfono o direcciones o aceptar verse en persona,
eran las personas más solitarias y de edad adulta. Una vez que la
víctima conocía a Kijima, se decepcionaba, pero ella lograba retenerlos.
¿Cómo? Ésa es la pregunta que ni la prensa ni la policía ni la opinión
pública saben responder. "Está muy fea", dicen. "¿Cómo es posible que a
pesar de ellos los hombres, voluntariamente, le dieran todo su dinero?"
Parece que entre sus métodos de enredo estaba, por supuesto, el
favorcito sexual que daba en la primera cita, que iban acompañados
inmediatamente de promesas y amabilidad excesiva, hasta que los hombres
terminaban por resignarse y aceptarla. Entre 2003 y 2007, varios
solitarios de los konkatsu sites fueron estafados, pero las cantidades
que Kijima obtenía no eran excesivas; la situación se complicaba cuando
ellos despertaban del encantamiento y comenzaban a exigirle cuentas, y
era el momento en el que desaparecía. Al parecer Kijima fue descubriendo
sitios de citas de mayor prestigio, con usuarios de mayores recursos
económicos y, cuando vio que el problema de los reclamos reaparecería en
su primera víctima millonaria, prefirió borrarlo de la faz de la
Tierra, creyendo que sería difícil evadirlo. Posteriormente ya no se
arriesgó y prefirió eliminarlos de una vez. Yasuda se salvó de ese
destino.
El final y la moraleja
Luego de casi tres
años de juicio, Kanae Kijima, bautizada por la prensa como 'la viuda
negra', fue condenada a muerte el 15 de abril de 2012, por el asesinato
de Yoshiyuki Oide, Kenzo Ando y Takao Terada (al parecer no hubo pruebas
suficientes para declararla culpable por la muerte de Sadao Fukuyama).
Al dar el veredicto, el juez Kazuyuki Ohkuma fue claro al decir que
debían castigar con mano dura, ya que "cometió tres crímenes
extremadamente serios a fin de mantener una vida lujosa sin trabajar". Y
es que en su blog llamado 'La cocina de Kanae', Kijima se dedicaba a
subir fotos presumiendo su auto, un Mercedes rojo, sus joyas y sus
vestidos, bolsas, zapatos y accesorios de marcas costosas. "No hay lugar
para la indulgencia ante los crímenes cometidos con propósitos
egoístas. La acusada dio excusas absurdas una y otra vez en la corte y
no mostró ningún remordimiento." Kijima, durante el juicio, trató de
defenderse diciendo que los hombres se suicidaban cuando amenazaba con
abandonarlos; por supuesto, nadie le creyó. Curiosamente, su palabra
nunca tuvo fundamentos debido a... bueno, pues debido a que está bien
fea, en opinón de la prensa local. "¿Quién rayos querría matarse si una
mujer así amenaza con irse?" Otra razón fue que la policía encontró
varias transacciones con su cuenta bancaria, donde compró carbón y
sedantes. Toing.
Aunque la sentencia fue apelada, al parecer Kanae
'la viuda negra' Kijima, se va a encontrar con su creador en breve,
pero eso ya es lo de menos, porque lo en verdad interesante es el
impacto social en Japón debido a la difusión de este caso por los medios
de comunicación. Durante el juicio a Kijima, en las redes sociales se
empezó a notar cierto favoritismo hacia la viuda negra de parte de
varias mujeres, al punto de crear grupos para expresar su apoyo y hasta
hacer clubes de fans. Incluso se reportó haber visto grupos de mujeres
afuera de los juzgados para echarle porras. ¿Por qué simpatizar con esta
asesina? Parece que a las mujeres les intriga mucho la forma en la que
Kijima se choreaba a sus víctimas para hacer que le dieran dinero y le
ofrecieran matrimonio a pesar de su aspecto tan sin chiste. "¿Qué les
decía?" "¿Qué les prometía o cómo lo hacía para obtener esos
resultados?", parecen las preguntas de sus fans, que quieren el secreto.
Otro grupo de mujeres parece sentirse representada por esta vengadora
anónima, que usando las mismas artimañas de los acosadores y
depredadores sexuales en Internet, les dio una cucharada de su propia
medicina.
Por otro lado, Japón es un país de solitarios. Una
encuesta realizada en 2005 por el Instituto Nacional de Población y
Seguridad Social, reveló que 90% de los solteros, hombres y mujeres,
desean casarse algún día. En el censo del mismo año, se mostró que 30%
de los hombres, de entre 35 y 39 años, y 22% entre los 40 y 44, no están
casados. La popularidad de los konkatsu sites comenzó a aumentar en los
últimos años; de acuerdo con el sociólogo Masahiro Yamada, estos sitios
podrían convertirse rápidamente en un lugar ideal para cometer este
tipo de fraudes y delitos, debido a que casi todas las carnadas pueden
ser mordidas por estos solteros desesperados. Su paraíso ahora está en
peligro y están asustados.