Fuente del quotéo:
http://www.experientiadocet.com/2012/04/el-rey-filosofo-o-las-diez.html
¿cómo reconocer a un hombre sabio en primer lugar?
Existen cinco signos externos y cinco características de su forma de
actuar para guiarnos.
Los 5 signos
En primer lugar, y siguiendo a Asimov, debemos acabar con la
“excusa socrática”, es decir con asimilar la falta de
conocimiento, malcitando a Sócrates (“solo sé que no sé nada”),
con un signo de sabiduría. Los investigadores en ese campo de la
psicología que algunos llaman psicología positiva definen la
sabiduría como la coordinación del conocimiento
y la experiencia, por una
parte, con su uso deliberado
para mejorar el bienestar (entendido como justicia, ausencia de
conflicto, etc.) por otro. Con esta definición en mente consideran
que hay cinco signos que caracterizan al humano sabio, a saber:
se conoce a sí mismo
posee conocimientos y experiencia
es sincero y directo con los demás
los demás le piden consejo
sus acciones son consistentes con sus creencias éticas
Si pensamos en alguien que consideramos sabio, a poco que
reflexionemos nos daremos cuenta que cumple las características
anteriores. Pero estaremos de acuerdo que estos cuatro signos
parecen, en todo caso, condiciones necesarias pero no suficientes
para poder calificar a una persona como sabia. Efectivamente, un
religioso radical, por ejemplo, puede reunir estas condiciones y no
sería considerado sabio por una mayoría fuera de su sistema de
creencias. Es necesario, pues, fijarnos en cómo actúa.
Actuando sabiamente
A los sabios se recurre cuando hay
problemas buscando consejo para solucionarlos. Y es ahí, en la
resolución de problemas donde brilla la sabiduría. Una persona que
reúna la 5 signos anteriores podremos decir que actúa sabiamente y,
por tanto, es sabia, si sus acciones y consejos se caracterizan por:
una voluntad de buscar
oportunidades de resolver posibles conflictos existentes
una voluntad de buscar el
compromiso
un reconocimiento de los límites
del conocimiento personal
una consciencia de que puede
existir más de una perspectiva de un problema
una asunción del hecho de que las
cosas pueden ponerse peor antes de mejorar
Somos nosotros los que ahora, armados
con estas herramientas de contraste, debemos dedicarnos a analizar el
comportamiento de los que nos gobiernan y a aquellos que aspiren a
hacerlo para poder elegir sabiamente. Quien pueda elegir, se
entiende...